2 de septiembre 2012
Estoy muy molesta. Estoy triste y cansada de tanta porquería que pasa en mi vida. Renuncié. Debo pagar teléfono, tarjetas, mi escuela. ¡Puta madre! No tengo dinero. Es hombre ni siquiera ha dado señales de vida. No quiero que me importe, ¡pero lo hace! Solo pienso en él y en que quiero volver a verlo, a hablarle, seguir amándolo. Y me molesta porque parece que fuera su juguete.
No debo seguir así. No quiero pensar si esta saliendo con alguien más o si... cualquier cosa. Me hierve la sangre, me pongo molesta aunque no debería pero ya pasará.
No quiero novio. No quiero amantes. Incluso no sé si quiero amigos porque no pueden escucharme.
Últimamente varios chavos me han invitado a salir, y en algunos casos se ve interés de algún tipo. Sinceramente no estoy interesada en algo por ahora. Me hice una promesa y pienso cumplirla: terminar este año 2012 sin novio, sin sexo ocasional o cosas por el estilo. Estoy cansada de jugar conmigo y mis sentimientos.
¡Basta! Ya no quiero volver a pasar por lo mismo. Si L me busca nuevamente tendrá que luchar por mí, porque yo lo valgo y porque me lo merezco. Hice mucho por él para volver y me saliera con esa pendejada. Y si no volviera, que le vaya bien. Que haga lo que se le antoje y encuentre felicidad de la que mejor se le acomode.
Por mi parte trabajaré y haré cosas para mi bien y prosperidad. Lucharé por el éxito que siempre he soñado y evitaré poner mi felicidad en manos de alguien más. ¡A la chingada! No me vuelven a maltratar emocionalmente. Ya he tenido suficiente de eso como para que alguien más venga a joderme la existencia con esas pendejadas.
Doy mucho. Entrego cuerpo y alma ¿para que? Solo se la pasan pisandome, escupiendome en la cara.
domingo, 2 de septiembre de 2018
sábado, 1 de septiembre de 2018
Sueño el 1 de septiembre 2012
1 de septiembre 2012
Soñé con L.
Soñe que ibamos con sus amigos al mar. Yo tenía miedo porque no traía la parte superior del bikini, entonces corría al mar para que sus amigos no me vieran los pechos. L se metia conmigo y sus amigos se burlaban de mi y escuchaba como le decían en "secreto" que solo me utilizara y me dejara. Me molesté y maltraté a sus amigas. Con sus amigos solo les hice saber mi molestia.
Estaba haciendo mi maleta para irme y un chavo que no era el mismo con el que iba pero se convirtió en L me ofrecía disculpas y me acompañaba para regresar. Pasamos al banco y su mamá nos recogió. Con ella venía también la hermana del chavo que era una de las mismas chicas de la playa y a la cual yo no toleraba. Me invitaban a comer y solo íbamos la señora, la chava y yo.
No sé que signifique el sueño. Pero estoy molesta.
Estoy de lo más cansada por no poder encontrar ya a alguien. Soy joven, si. Pero yo entrego demasiado a comparación con lo que las personas a las que les demuestro cariño me corresponden. No me importa que no sea el mismo, pero ¡carajo! se cansa una de no tener a alguien que tambien te ame con esa intensidad, con esa misma energía. Me caga. Me encabrona. Me re emputa. Ya no quiero siquiera pensarlo. No quiero seguir creyendo que volverá porque si no lo hace terminaré decepcionada y lo que menos quiero en estos momentos tan jodidos para mi es que esta carga se haga mas pesada.
Que pase lo que tenga que pasar. Que haga lo que quiera y ojala que mi corazón entienda que es muy estúpido y que por eso lo estoy castigando de muchas cosas. A la chingada. No sufriré más. No me molestaré ni me sentiré menos porque valgo mucho y debo ser yo quien me lo repita cada día.
Soñé con L.
Soñe que ibamos con sus amigos al mar. Yo tenía miedo porque no traía la parte superior del bikini, entonces corría al mar para que sus amigos no me vieran los pechos. L se metia conmigo y sus amigos se burlaban de mi y escuchaba como le decían en "secreto" que solo me utilizara y me dejara. Me molesté y maltraté a sus amigas. Con sus amigos solo les hice saber mi molestia.
Estaba haciendo mi maleta para irme y un chavo que no era el mismo con el que iba pero se convirtió en L me ofrecía disculpas y me acompañaba para regresar. Pasamos al banco y su mamá nos recogió. Con ella venía también la hermana del chavo que era una de las mismas chicas de la playa y a la cual yo no toleraba. Me invitaban a comer y solo íbamos la señora, la chava y yo.
No sé que signifique el sueño. Pero estoy molesta.
Estoy de lo más cansada por no poder encontrar ya a alguien. Soy joven, si. Pero yo entrego demasiado a comparación con lo que las personas a las que les demuestro cariño me corresponden. No me importa que no sea el mismo, pero ¡carajo! se cansa una de no tener a alguien que tambien te ame con esa intensidad, con esa misma energía. Me caga. Me encabrona. Me re emputa. Ya no quiero siquiera pensarlo. No quiero seguir creyendo que volverá porque si no lo hace terminaré decepcionada y lo que menos quiero en estos momentos tan jodidos para mi es que esta carga se haga mas pesada.
Que pase lo que tenga que pasar. Que haga lo que quiera y ojala que mi corazón entienda que es muy estúpido y que por eso lo estoy castigando de muchas cosas. A la chingada. No sufriré más. No me molestaré ni me sentiré menos porque valgo mucho y debo ser yo quien me lo repita cada día.
lunes, 20 de agosto de 2018
30 de agosto 2012
30 de agosto 2012
Y las cosas van de mal en peor dentro de mi.
Retrocedamos al lunes 27. Ese día regresaba por fin a trabajar después de dos semanas de vacaciones. Iba temprano. Tenía un boleto para el cine con una carta lista para dejarsela a L en su casa. No quería verlo. Deje el carro encendido porque solo pasaría y me iría. ¡Que estúpida soy! Deje las llaves adentro sin el seguro puesto de la puerta del piloto. Pero olvide que no sirve la chapa. ¡Pendeja, pendeja, pendeja! Me desesperé. Era obvio que sus papás iban a salir porque el cancel estaba abierto. Podía verlo desde lejos, donde estaba el auto de L que fue donde tambien deje el mio y allí estaba yo, desesperada sin saber que hacer.
Pasó su papá. No quise volverme para no mirarlo. Luego su mamá. No tengo idea si me vieron o no. El caso es que eso, más la desesperación de no poder abrir mi coche me hicieron entrar en pánico y comencé a llorar. Le llamé a L explicando un poco lo que sucedía y pidiéndole ayuda. Me dijo que sí. Que en un momento estaría conmigo.
¡Pero yo no quería verlo! ¡No quería! ¿Que tenía que hacer? ¿Que se supone que hiciera? Me asuste. Me moleste conmigo misma. Tomé una piedra y golpee el cristal. Nada. Encontré una botella y la arrojé contra el cristal que se rompió en un estruendo que escuche lejano pero tan presente en mi mente. Me abrí rápidamente la puerta y me fui. Comencé a llorar y gritar. ¿Que había hecho? ¿Qué pensaba? ¡Qué estúpida! ¡QUE ESTUPIDA! No podía dar crédito a lo que acababa de hacer.
L me estaba llamando. Contesté diciéndole que ya no era necesario, que ya lo había solucionado rompiendo la ventana. Se sorprendió. Me pidió que volviera a su casa para calmarme. Yo seguía llorando y le decía que no. Que no. Que no. Que no. ¡QUE NO! No podía dejar de llorar. Le colgué.
Estaba molesta conmigo. Eso que hice no es normal. Y lo sé. Y si hubiese tenido la oportunidad con él otra vez, con eso no creo que se pueda. Llegue a TPH histérica. Vinieron los de recursos humanos y me ayudaron a salir del auto. L seguía marcandome. Le llamó a Paloma para avisarle. Tuvo que ir mi mamá por mi.
Un vidrio roto por un corazón roto. El dinero con el que arregle el cristal no será nada comparado con el daño emocional.
Ayer regrese a TPH para presentar mi renuncia porque emocionalmente no estoy bien. Sinceramente me sentí... fui obligada a hacerlo por mi mamá.
No me agradó la idea, pero creo que era necesario porque ya no puedo ir hacía allá sin pasar por el elektra o el mercabastos sin pensar en "yo debo pasar por aquí y el no pasará por mi casa para recordarme".
Ya no quiero pensarlo porque me lastima. Lo amo todavía. Pero ya no quiero lastimarme con alguien que NO puede amarme. Que NO quiere amarme. No puedo obligarlo. Y porque lo amo, quiero dejarlo ir. Lo feo de esto es que su recuerdo sigue atormentandome de las peores formas.
Como hoy, al llegar a la escuela a mi primera clase, vi a una chica conocida. La mire. ¡Era Fabiola! ¡La babosa que le gusta a L!
Me sorprendí. Me incomodé.
Tenía que hacerle señas a Marisol de que la maestra ya había llegado. Le grité. Fabiola se iba acercando. Pasó por enfrente y yo no la miraba directamente, pero ella a mi si. Cuando me decidí a verla a los ojos y saludarla, ¡me volteo la cara! ¡Volteo los ojos como si le molestara! Es obvio que esta interesada en L. ¡Que haga lo que quiera! No me importa. Solo quiero dejar de sentirme triste. No quiero pensarlo, recordarlo, amarlo, extrañarlo. No quiero.
Me molesta por que es la segunda vez que me terminó. Por que me dijo que no me ama. Porque no puede corresponderme, dice. ¡Que busque a alguien que le de lo que yo no pude! ¡Lárgate de mi vida de una vez! ¡Déjame en paz! ¡Deja de meterte en mi mente! ¡Deja de estar en mis recuerdos!
¿Por qué me aferro en amar a alguien que solo me lastima? Ya no quiero hacerlo. Me afecta demasiado. Y no quiero eso. Todo se trata de ti, de ti, de ti. ¡Deja ya de meterte en mi mente! En verdad no quiero pensarlo más. a menos que vuelva y que me pida volver y que quiera arreglar las cosas. ¡Ya me harte!
No debo y no quiero seguir esperando o creyendo que en algún momento él volverá. Si no lo hace, ni modo. Igual conocí a una gran persona. Me lastimó, no lo puedo negar, pero en verdad ya no quiero atarlo a alguien que no esta bien emocionalmente. Que este con quien deba estar. Que ame a quien se le pegue en gana. Ya no esperaré nada de él. Quiero que sea feliz. Y yo también quiero serlo.
Me duele que no esté aquí, pero insisto en que no lo puedo obligar. Y no lo buscaré más. Que sea él quien diga que ya podemos volver a hablar. Que sea lo que tenga que ser. Mi cariño por él seguirá aquí.
Y las cosas van de mal en peor dentro de mi.
Retrocedamos al lunes 27. Ese día regresaba por fin a trabajar después de dos semanas de vacaciones. Iba temprano. Tenía un boleto para el cine con una carta lista para dejarsela a L en su casa. No quería verlo. Deje el carro encendido porque solo pasaría y me iría. ¡Que estúpida soy! Deje las llaves adentro sin el seguro puesto de la puerta del piloto. Pero olvide que no sirve la chapa. ¡Pendeja, pendeja, pendeja! Me desesperé. Era obvio que sus papás iban a salir porque el cancel estaba abierto. Podía verlo desde lejos, donde estaba el auto de L que fue donde tambien deje el mio y allí estaba yo, desesperada sin saber que hacer.
Pasó su papá. No quise volverme para no mirarlo. Luego su mamá. No tengo idea si me vieron o no. El caso es que eso, más la desesperación de no poder abrir mi coche me hicieron entrar en pánico y comencé a llorar. Le llamé a L explicando un poco lo que sucedía y pidiéndole ayuda. Me dijo que sí. Que en un momento estaría conmigo.
¡Pero yo no quería verlo! ¡No quería! ¿Que tenía que hacer? ¿Que se supone que hiciera? Me asuste. Me moleste conmigo misma. Tomé una piedra y golpee el cristal. Nada. Encontré una botella y la arrojé contra el cristal que se rompió en un estruendo que escuche lejano pero tan presente en mi mente. Me abrí rápidamente la puerta y me fui. Comencé a llorar y gritar. ¿Que había hecho? ¿Qué pensaba? ¡Qué estúpida! ¡QUE ESTUPIDA! No podía dar crédito a lo que acababa de hacer.
L me estaba llamando. Contesté diciéndole que ya no era necesario, que ya lo había solucionado rompiendo la ventana. Se sorprendió. Me pidió que volviera a su casa para calmarme. Yo seguía llorando y le decía que no. Que no. Que no. Que no. ¡QUE NO! No podía dejar de llorar. Le colgué.
Estaba molesta conmigo. Eso que hice no es normal. Y lo sé. Y si hubiese tenido la oportunidad con él otra vez, con eso no creo que se pueda. Llegue a TPH histérica. Vinieron los de recursos humanos y me ayudaron a salir del auto. L seguía marcandome. Le llamó a Paloma para avisarle. Tuvo que ir mi mamá por mi.
Un vidrio roto por un corazón roto. El dinero con el que arregle el cristal no será nada comparado con el daño emocional.
Ayer regrese a TPH para presentar mi renuncia porque emocionalmente no estoy bien. Sinceramente me sentí... fui obligada a hacerlo por mi mamá.
No me agradó la idea, pero creo que era necesario porque ya no puedo ir hacía allá sin pasar por el elektra o el mercabastos sin pensar en "yo debo pasar por aquí y el no pasará por mi casa para recordarme".
Ya no quiero pensarlo porque me lastima. Lo amo todavía. Pero ya no quiero lastimarme con alguien que NO puede amarme. Que NO quiere amarme. No puedo obligarlo. Y porque lo amo, quiero dejarlo ir. Lo feo de esto es que su recuerdo sigue atormentandome de las peores formas.
Como hoy, al llegar a la escuela a mi primera clase, vi a una chica conocida. La mire. ¡Era Fabiola! ¡La babosa que le gusta a L!
Me sorprendí. Me incomodé.
Tenía que hacerle señas a Marisol de que la maestra ya había llegado. Le grité. Fabiola se iba acercando. Pasó por enfrente y yo no la miraba directamente, pero ella a mi si. Cuando me decidí a verla a los ojos y saludarla, ¡me volteo la cara! ¡Volteo los ojos como si le molestara! Es obvio que esta interesada en L. ¡Que haga lo que quiera! No me importa. Solo quiero dejar de sentirme triste. No quiero pensarlo, recordarlo, amarlo, extrañarlo. No quiero.
Me molesta por que es la segunda vez que me terminó. Por que me dijo que no me ama. Porque no puede corresponderme, dice. ¡Que busque a alguien que le de lo que yo no pude! ¡Lárgate de mi vida de una vez! ¡Déjame en paz! ¡Deja de meterte en mi mente! ¡Deja de estar en mis recuerdos!
¿Por qué me aferro en amar a alguien que solo me lastima? Ya no quiero hacerlo. Me afecta demasiado. Y no quiero eso. Todo se trata de ti, de ti, de ti. ¡Deja ya de meterte en mi mente! En verdad no quiero pensarlo más. a menos que vuelva y que me pida volver y que quiera arreglar las cosas. ¡Ya me harte!
No debo y no quiero seguir esperando o creyendo que en algún momento él volverá. Si no lo hace, ni modo. Igual conocí a una gran persona. Me lastimó, no lo puedo negar, pero en verdad ya no quiero atarlo a alguien que no esta bien emocionalmente. Que este con quien deba estar. Que ame a quien se le pegue en gana. Ya no esperaré nada de él. Quiero que sea feliz. Y yo también quiero serlo.
Me duele que no esté aquí, pero insisto en que no lo puedo obligar. Y no lo buscaré más. Que sea él quien diga que ya podemos volver a hablar. Que sea lo que tenga que ser. Mi cariño por él seguirá aquí.
sábado, 4 de agosto de 2018
25 de agosto 2012
25 de agosto 2012
Hoy por fin tuve la sesión de fotos que Pold quería. Me sentí muy bien. Libre de hacerlo sin pensar que eso le molestaría a alguien que quiero. Tomamos algunas en la escuela, otras a un costado y atrás del teatro degollado. Le comenté que L terminó conmigo (por segunda vez). Me preguntó como me sentía y le comenté cómo pasó todo. En su opinión, L solo buscó un pretexto para terminar y al parecer piensa que si fue en busca de otra.,
Yo no sé qué pensar. No quiero volver a pedirle que vuelva. No quiero rogarle nuevamente. Suficientes lágrimas he derramado por él y bastante me he humillado como para repetirlo. Lo extraño. No lo niego. Pero me cansé de decirle que yo sin él de pena muero. Jaja. Me acordé de la canción.
Es cierto. Ya basta. No es justo para mi. No me importa si para él lo es.
Hoy ademas vino Andros a visitarme. Se me hace curioso. Me agrada físicamente, y me cae bien. Pero no me interesa para una relación de pareja. Noto que le agrado. Quiero decir, hoy no dejaba de abrazarme y acercarme a él como esperando que buscara besarlo. No quise y me retiraba. Al despedirse, noté que quería besarme otra vez. Pero en realidad, no me interesa. He perdido interés en todos y en todo.
Bueno. No en todo. Todavía quiero estar bien este semestre en la escuela. Quiero lograr varias metas. Como meterme al concurso de talentos de TPH, ganarlo, seguir con sesiones de fotos, terminar este año soltera. Ya no buscar a L... Si él quiere, que me busque. Yo ya no me quiero enamorar nuevamente. Es una pérdida de tiempo y desgaste tanto físico como emocional y (¿por qué no?) hasta espiritual.
A la fregada. Soy muy apasionada. Hasta que aprenda a no permitir que esas cosas me afecten sobre manera o hagan que caiga en grandes depresiones, no quiero tener novio. No quiero compromiso con alguien y más importante aún, no quiero sexo o cuestiones parecidas (fajes, cibersexo, masturbación) por el momento. Quiero descansar mi alma un tiempo. Mi cuerpo. Mi espíritu. No sé. Me harté de ser un juguete para L y para quien sea. Es fácil hacerme sentir mal y ya no quiero eso para mi. Quiero ser feliz y vivir tranquila.
Diría que quiero esperar a que llegue el indicado y ser feliz a su lado. Pero me harté de creer en cuentos de hadas. Que llegue si quiere, y si no, pues no lo esperé ni esperaré.
Me creo mi propia suerte, mi propio destino. Que molesto pensar que ya había encontrado al indicado y darte cuenta que es un inmaduro. No le deseo nada malo. Y no sé porque por qué aun me incomoda pensar que estará quedando con cualquiera de sus prospectas. Ya no estoy con él. Es libre de hacer lo que se le venga en gana.
Hoy por fin tuve la sesión de fotos que Pold quería. Me sentí muy bien. Libre de hacerlo sin pensar que eso le molestaría a alguien que quiero. Tomamos algunas en la escuela, otras a un costado y atrás del teatro degollado. Le comenté que L terminó conmigo (por segunda vez). Me preguntó como me sentía y le comenté cómo pasó todo. En su opinión, L solo buscó un pretexto para terminar y al parecer piensa que si fue en busca de otra.,
Yo no sé qué pensar. No quiero volver a pedirle que vuelva. No quiero rogarle nuevamente. Suficientes lágrimas he derramado por él y bastante me he humillado como para repetirlo. Lo extraño. No lo niego. Pero me cansé de decirle que yo sin él de pena muero. Jaja. Me acordé de la canción.
Es cierto. Ya basta. No es justo para mi. No me importa si para él lo es.
Hoy ademas vino Andros a visitarme. Se me hace curioso. Me agrada físicamente, y me cae bien. Pero no me interesa para una relación de pareja. Noto que le agrado. Quiero decir, hoy no dejaba de abrazarme y acercarme a él como esperando que buscara besarlo. No quise y me retiraba. Al despedirse, noté que quería besarme otra vez. Pero en realidad, no me interesa. He perdido interés en todos y en todo.
Bueno. No en todo. Todavía quiero estar bien este semestre en la escuela. Quiero lograr varias metas. Como meterme al concurso de talentos de TPH, ganarlo, seguir con sesiones de fotos, terminar este año soltera. Ya no buscar a L... Si él quiere, que me busque. Yo ya no me quiero enamorar nuevamente. Es una pérdida de tiempo y desgaste tanto físico como emocional y (¿por qué no?) hasta espiritual.
A la fregada. Soy muy apasionada. Hasta que aprenda a no permitir que esas cosas me afecten sobre manera o hagan que caiga en grandes depresiones, no quiero tener novio. No quiero compromiso con alguien y más importante aún, no quiero sexo o cuestiones parecidas (fajes, cibersexo, masturbación) por el momento. Quiero descansar mi alma un tiempo. Mi cuerpo. Mi espíritu. No sé. Me harté de ser un juguete para L y para quien sea. Es fácil hacerme sentir mal y ya no quiero eso para mi. Quiero ser feliz y vivir tranquila.
Diría que quiero esperar a que llegue el indicado y ser feliz a su lado. Pero me harté de creer en cuentos de hadas. Que llegue si quiere, y si no, pues no lo esperé ni esperaré.
Me creo mi propia suerte, mi propio destino. Que molesto pensar que ya había encontrado al indicado y darte cuenta que es un inmaduro. No le deseo nada malo. Y no sé porque por qué aun me incomoda pensar que estará quedando con cualquiera de sus prospectas. Ya no estoy con él. Es libre de hacer lo que se le venga en gana.
jueves, 26 de julio de 2018
22 de agosto 2012
22 de agosto 2012
Estoy más tranquila. Ya no estoy tan alterada como el lunes o ayer. Simplemente entiendo que se fué, y tomó esa decisión por el bien de ambos. Me duele. Sobre todo porque no sé si algún día volverá. Prometí esperarlo. Pero ¿cuánto tiempo? No sé si llegue alguien "mejor" o alguien que por fin pueda tratarme querida, amara, parte de una relación, de un algo importante.
Estaba molesta porque me dejó por segunda ocasión. Porque me lastimó. Pero crei que es lo mejor para ambos. Es cierto. No era justo que yo le demostrara tanto amor y él nada. no era justo sentirme mal por dar carpooling o por salir con mis amigos si no estaba haciendo algo malo. Para él no era justo no confiar en mi y sentir que haría una tontería. No era justo para ninguno de los dos. Me duele saber que ya no esta aquí. Que ya no podré besarlo, tocarlo, olerlo, abrazarlo, acariciarlo, verle a los ojos y hacerle saber cuanto lo amo. Me duele saber que ya no estará aquí. Que extrañaré escuchar mi celular sonar porque él me llamaba o me hablara por msn. Extrañaré decirle cosas cursis, cosas melosas, cosas sucias cuando haciamos el amor. ¡Extrañaré hacerle el amor! Que me besara la oreja y luego el cuello- Que me desnudara despacio y pasara sus labios y su nariz por todo mi cuerpo. Extrañaré que me haga gritar y gemir, que me haga retorcerme de placer y sudar mientras me posee en cuerpo y alma. Extrañaré los orgasmos. Ha sido el único que me ha hecho llegar a uno. Extrañaré venirme, sentir que lo hago. Extrañaré su cuepro sobre el mio cuando hemos terminado. Extrañaré quedarme sobre él al haberlo hecho. Incluso extrañaré su olor tan penetrante que dejaba sobre mis sabanas y el sudor de su cuerpo y frente cayendo sobre mi. No me molestaba. Disfrutaba de nuestra sexualidad. Extrañaré acurrucarme en su regazo y que me abrace como a un bebé. Extrañaré los abrazos de "koala" en el auto. Decirle "Soy un búho" y girar la cabeza. Extrañaré escucharlo decirme chaparra. Extrañaré que me abrace y me truene los huesos. Extrañaré reírme con él. Extrañaré sus silencios y sus comentarios siempre tan acertados. Extrañaré su cuarto limpio y bañarme con él. Extrañaré que se recueste entre mis piernas y acariciar su pelo. Extrañaré decirle apodos curiosos y sonreirle- Extrañaré hablarle gracioso. Lo que más extrañaré y que jamás podré olvidar, es amarlo. Porque aprendí a darle mi amor a alguien quien según yo valía la pena darle mi amor y cariño. No fue suficiente. Todavía lo amo. Pero no se si volveria con pel.
Me pasó con Efrén y con Alberto. Después de la segunda vez fui yo la que no quería confiar ni intentarlo nuevamente. No se siquiera si L vuelva. No se si consiga a alguien más o regrese tan solo para presumir que si tuvo algo mejor. Que haga lo que quiera. Que le vaya bien. Pero que deje de lastimarme. Suficiente ha hecho ya. lo veía venir.
Pensé, una parte de mi quiso creer que no, que hablaríamos y saldríamos adelante. Que equivocada estaba. ël ya lo tenía planeado. Ya sabía a lo que venia. Me duele. me duele. me duele. Y no es cualquier cosa. Es simplemente saber que no volverá. No ahora. Que debo seguir adelante e intentar levantar. Pero no puedo.
Ahora, por ejemplo, estar recostada en cama, con ropa encima y el cuarto mas desordenado de lo habitual. No puedo despejar mi mente. Quiero dormir y pensar que fue un sueño. Quiero olvidarme del dolor, nunca haberlo conocido (a L) o cosas así. Pero luego pienso "¡Ey! Fue una buena experiencia. Tranquila ya. Se fue, si, pero dejó cosas importantes en ti. Intenta tranquilizarte. No dejes que te afecte tanto."
Aún así, el lorazepam ha sido mi mejor aliado en estos momentos. No quiero salir, no quiero ir a la escuela. No quiero hacer NADA. Tan solo quiero dormir y dejar que la tristeza pase. Quiero que me quiten los recuerdos malos y dejar de llorar. Quiero escaparme de mi mente y pensar que un nuevo y mejor día vendrá. Pero ahora no quiero hacer absolutamente nada mas que estar sola y recostada en mi cama.
Lo odio y lo amo y lo extraño. y hay muchos sentimientos apretándose en mi alma porque él no quiso luchar por esto. ue solo me dicen "Mónica: estas completamente sola y debes luchar para salir adelante por tus propios medios. Mónica... Nuevamente, tu estas completamente sola".
Estoy más tranquila. Ya no estoy tan alterada como el lunes o ayer. Simplemente entiendo que se fué, y tomó esa decisión por el bien de ambos. Me duele. Sobre todo porque no sé si algún día volverá. Prometí esperarlo. Pero ¿cuánto tiempo? No sé si llegue alguien "mejor" o alguien que por fin pueda tratarme querida, amara, parte de una relación, de un algo importante.
Estaba molesta porque me dejó por segunda ocasión. Porque me lastimó. Pero crei que es lo mejor para ambos. Es cierto. No era justo que yo le demostrara tanto amor y él nada. no era justo sentirme mal por dar carpooling o por salir con mis amigos si no estaba haciendo algo malo. Para él no era justo no confiar en mi y sentir que haría una tontería. No era justo para ninguno de los dos. Me duele saber que ya no esta aquí. Que ya no podré besarlo, tocarlo, olerlo, abrazarlo, acariciarlo, verle a los ojos y hacerle saber cuanto lo amo. Me duele saber que ya no estará aquí. Que extrañaré escuchar mi celular sonar porque él me llamaba o me hablara por msn. Extrañaré decirle cosas cursis, cosas melosas, cosas sucias cuando haciamos el amor. ¡Extrañaré hacerle el amor! Que me besara la oreja y luego el cuello- Que me desnudara despacio y pasara sus labios y su nariz por todo mi cuerpo. Extrañaré que me haga gritar y gemir, que me haga retorcerme de placer y sudar mientras me posee en cuerpo y alma. Extrañaré los orgasmos. Ha sido el único que me ha hecho llegar a uno. Extrañaré venirme, sentir que lo hago. Extrañaré su cuepro sobre el mio cuando hemos terminado. Extrañaré quedarme sobre él al haberlo hecho. Incluso extrañaré su olor tan penetrante que dejaba sobre mis sabanas y el sudor de su cuerpo y frente cayendo sobre mi. No me molestaba. Disfrutaba de nuestra sexualidad. Extrañaré acurrucarme en su regazo y que me abrace como a un bebé. Extrañaré los abrazos de "koala" en el auto. Decirle "Soy un búho" y girar la cabeza. Extrañaré escucharlo decirme chaparra. Extrañaré que me abrace y me truene los huesos. Extrañaré reírme con él. Extrañaré sus silencios y sus comentarios siempre tan acertados. Extrañaré su cuarto limpio y bañarme con él. Extrañaré que se recueste entre mis piernas y acariciar su pelo. Extrañaré decirle apodos curiosos y sonreirle- Extrañaré hablarle gracioso. Lo que más extrañaré y que jamás podré olvidar, es amarlo. Porque aprendí a darle mi amor a alguien quien según yo valía la pena darle mi amor y cariño. No fue suficiente. Todavía lo amo. Pero no se si volveria con pel.
Me pasó con Efrén y con Alberto. Después de la segunda vez fui yo la que no quería confiar ni intentarlo nuevamente. No se siquiera si L vuelva. No se si consiga a alguien más o regrese tan solo para presumir que si tuvo algo mejor. Que haga lo que quiera. Que le vaya bien. Pero que deje de lastimarme. Suficiente ha hecho ya. lo veía venir.
Pensé, una parte de mi quiso creer que no, que hablaríamos y saldríamos adelante. Que equivocada estaba. ël ya lo tenía planeado. Ya sabía a lo que venia. Me duele. me duele. me duele. Y no es cualquier cosa. Es simplemente saber que no volverá. No ahora. Que debo seguir adelante e intentar levantar. Pero no puedo.
Ahora, por ejemplo, estar recostada en cama, con ropa encima y el cuarto mas desordenado de lo habitual. No puedo despejar mi mente. Quiero dormir y pensar que fue un sueño. Quiero olvidarme del dolor, nunca haberlo conocido (a L) o cosas así. Pero luego pienso "¡Ey! Fue una buena experiencia. Tranquila ya. Se fue, si, pero dejó cosas importantes en ti. Intenta tranquilizarte. No dejes que te afecte tanto."
Aún así, el lorazepam ha sido mi mejor aliado en estos momentos. No quiero salir, no quiero ir a la escuela. No quiero hacer NADA. Tan solo quiero dormir y dejar que la tristeza pase. Quiero que me quiten los recuerdos malos y dejar de llorar. Quiero escaparme de mi mente y pensar que un nuevo y mejor día vendrá. Pero ahora no quiero hacer absolutamente nada mas que estar sola y recostada en mi cama.
Lo odio y lo amo y lo extraño. y hay muchos sentimientos apretándose en mi alma porque él no quiso luchar por esto. ue solo me dicen "Mónica: estas completamente sola y debes luchar para salir adelante por tus propios medios. Mónica... Nuevamente, tu estas completamente sola".
miércoles, 25 de julio de 2018
21 de agosto 2012
21 de agosto 2012
Lo hizo. Me terminó. Segunda vez. Ya lo sabía y él lo tenía planeado desde el viernes. Me duele pensar que ya todo terminó. No sé qué hice mal o en que me equivoqué para que él ni siquiera lo intentara.
Le dije que era un cobarde. ¿Acaso no lo es? Ni siquiera intentó darnos oportunidad. Yo fui la única que luchó por esta relación. igual que con Alberto. Justo igual. Los hombres son unos imbéciles. Solo lastiman. Solo traen sufrimiento después de aprovecharse de todo lo bueno que una mujer les puede dar. ¿Sabes que es lo peor de todo? Que me imagino a L buscando con quien revolcarse, con quien "equivocarse" como él decía, por no haber hecho muchas cosas.
Espero que le vaya bien, pero sinceramente me deja con un vacío enorme. Pensé que era el indicado. Pensé que todo cambiaría y llegaríamos a ser felices. Que estúpida. Él solo me veía como una zorra por lo que pasó. Solo veía las cosas malas y lo que no hice. Debo dejar de entregarme. Ya. No me volverán a lastimar nunca más porque no los dejaré, sean hombres o mujeres. En especial a L. Le dije que lo estaría esperando. Y lo haré si él lo quiere. Pero no se la dejaré fácil. Si quiere volver a hablar conmigo será él el que me busque, el que intente conversar, el que me invite a salir. ¡Que carajos! Ni siquiera lo hará.
Es un maldito. Solo se aprovechó de lo que le di. Mi afecto, mi corazón, mis palabras repetidas, el sexo, los abrazos, los besos. Todo eso. No se quien lo llegará a querer más que yo. ¿Que pensaba? ¿Qué soy una interesada? ¿Qué solo lo quería por algo en específico? Lo odio porque ahora podría estar charlando con alguna de esas perras estupidas e invitándoles a salir. Yo no quiero siquiera intentar dar oportunidad a alguien más porque todos los hombres, ¡todos! (incluidos papás, abuelos, tíos, ¡Mis tíos!) te decepcionan de alguna manera. Y estoy cansada. Cansada porque siempre les das todo: confianza, cariño, respeto, amor. Terminan pisoteandote como si fueras nada. Aire que no siente. No quiero dejarme caer otra vez. Estoy molesta.
Pensé en meterme otra vez en su facebook, pero ¿sabes que? No. Que haga lo que se le pegue la gana. Y mi contraseña seguirá igual. Porque yo no la quiero cambiar. Es mi privacidad y si él no la respeta, el karma se lo chingará a él.
Tengo coraje, rencor, odio en estos momentos, porque yo hice muchas cosas y él se acobardó. Él simplemente dijo "esto es difícil, así que renuncio". ¡Que haga lo que se le pegue su rechingada gana! Me harta no ser suficiente para él, me molesta no llegar a ser lo que él pide y quiere.
Maldito si va con alguna de sus putas. Seguro con Ginna a recostarsele en la vagina otra vez. O con María a que le tonteé para poder cogerla, o con Fabiola a que se la mame y se la meta toda. ¡Estoy molesta! ¡Si! Y estoy sacando mi frustración con estas palabras.
No volveré a hablar mal de nada ni nadie frene a otros. Simplemente lo haré aquí donde para mi es importante y el grito queda ahogado entre cartones. No quiero volver a caer y tampoco quiero que me lastimen. Quiero vivir en paz. Es más. Ni siquiera sé si quiero vivir. Estoy harta de todo. Según él me terminó de la mejor manera. Peor no deja de doler. No deja de hacermelo por segunda ocasión. Me siento estúpida, me siento humillada, me siento usada, siento como si esa hubiera sido su venganza. ¿Para que quería que lo siguiera amando? ¿Para lastimarme más? ¡Eso no se hace! No le haces creer a alguien que lo amarás y que le darás otra oportunidad si no estas dispuesto a hacerlo.
Estoy cansada. Cansada de buscar o esperar al correcto, o al casi perfecto. No pido mucho. Para mi L era ese hombre. El ideal para hacer una vida juntos. Cobarde, o yo estúpida. No sé. Pero a. Lo perdí Y no quiero ilusionarme otra vez con nadie, con nadie, con nadie. Solo lastiman, solo hieren, solo dejan una herida en el alma y lagrimas en la cara.
¿Por qué espero su llamada? ¿Qué se conecte? ¿Qué me busque? ¡NO LO HARÁ!
Lo hizo. Me terminó. Segunda vez. Ya lo sabía y él lo tenía planeado desde el viernes. Me duele pensar que ya todo terminó. No sé qué hice mal o en que me equivoqué para que él ni siquiera lo intentara.
Le dije que era un cobarde. ¿Acaso no lo es? Ni siquiera intentó darnos oportunidad. Yo fui la única que luchó por esta relación. igual que con Alberto. Justo igual. Los hombres son unos imbéciles. Solo lastiman. Solo traen sufrimiento después de aprovecharse de todo lo bueno que una mujer les puede dar. ¿Sabes que es lo peor de todo? Que me imagino a L buscando con quien revolcarse, con quien "equivocarse" como él decía, por no haber hecho muchas cosas.
Espero que le vaya bien, pero sinceramente me deja con un vacío enorme. Pensé que era el indicado. Pensé que todo cambiaría y llegaríamos a ser felices. Que estúpida. Él solo me veía como una zorra por lo que pasó. Solo veía las cosas malas y lo que no hice. Debo dejar de entregarme. Ya. No me volverán a lastimar nunca más porque no los dejaré, sean hombres o mujeres. En especial a L. Le dije que lo estaría esperando. Y lo haré si él lo quiere. Pero no se la dejaré fácil. Si quiere volver a hablar conmigo será él el que me busque, el que intente conversar, el que me invite a salir. ¡Que carajos! Ni siquiera lo hará.
Es un maldito. Solo se aprovechó de lo que le di. Mi afecto, mi corazón, mis palabras repetidas, el sexo, los abrazos, los besos. Todo eso. No se quien lo llegará a querer más que yo. ¿Que pensaba? ¿Qué soy una interesada? ¿Qué solo lo quería por algo en específico? Lo odio porque ahora podría estar charlando con alguna de esas perras estupidas e invitándoles a salir. Yo no quiero siquiera intentar dar oportunidad a alguien más porque todos los hombres, ¡todos! (incluidos papás, abuelos, tíos, ¡Mis tíos!) te decepcionan de alguna manera. Y estoy cansada. Cansada porque siempre les das todo: confianza, cariño, respeto, amor. Terminan pisoteandote como si fueras nada. Aire que no siente. No quiero dejarme caer otra vez. Estoy molesta.
Pensé en meterme otra vez en su facebook, pero ¿sabes que? No. Que haga lo que se le pegue la gana. Y mi contraseña seguirá igual. Porque yo no la quiero cambiar. Es mi privacidad y si él no la respeta, el karma se lo chingará a él.
Tengo coraje, rencor, odio en estos momentos, porque yo hice muchas cosas y él se acobardó. Él simplemente dijo "esto es difícil, así que renuncio". ¡Que haga lo que se le pegue su rechingada gana! Me harta no ser suficiente para él, me molesta no llegar a ser lo que él pide y quiere.
Maldito si va con alguna de sus putas. Seguro con Ginna a recostarsele en la vagina otra vez. O con María a que le tonteé para poder cogerla, o con Fabiola a que se la mame y se la meta toda. ¡Estoy molesta! ¡Si! Y estoy sacando mi frustración con estas palabras.
No volveré a hablar mal de nada ni nadie frene a otros. Simplemente lo haré aquí donde para mi es importante y el grito queda ahogado entre cartones. No quiero volver a caer y tampoco quiero que me lastimen. Quiero vivir en paz. Es más. Ni siquiera sé si quiero vivir. Estoy harta de todo. Según él me terminó de la mejor manera. Peor no deja de doler. No deja de hacermelo por segunda ocasión. Me siento estúpida, me siento humillada, me siento usada, siento como si esa hubiera sido su venganza. ¿Para que quería que lo siguiera amando? ¿Para lastimarme más? ¡Eso no se hace! No le haces creer a alguien que lo amarás y que le darás otra oportunidad si no estas dispuesto a hacerlo.
Estoy cansada. Cansada de buscar o esperar al correcto, o al casi perfecto. No pido mucho. Para mi L era ese hombre. El ideal para hacer una vida juntos. Cobarde, o yo estúpida. No sé. Pero a. Lo perdí Y no quiero ilusionarme otra vez con nadie, con nadie, con nadie. Solo lastiman, solo hieren, solo dejan una herida en el alma y lagrimas en la cara.
¿Por qué espero su llamada? ¿Qué se conecte? ¿Qué me busque? ¡NO LO HARÁ!
martes, 24 de julio de 2018
19 de agosto 2012
19 de agosto 2012
Estoy nerviosa. Estoy preguntándome que sucede entre L y yo.
Hoy regrese después de dos semanas de vacaciones en Vallarta. A L no le gusta la idea. Sigue con sus paranoias de que puedo hacer algo y lastimarlo. ¿Qué carajos puedo hacer cuando me siento tan bien con él? El asunto es que ayer en la noche me dijo que teníamos que hablar. Le pregunté si terminaría conmigo. Me dijo que prefería decirmelo de frente. ¿Qué hice?
Intento que esta relación funcione y él no hace nada más que molestarse por cosas que no pasan.
No he dado motivos para que se ponga celoso. O eso creo. Porque intento hacer las cosas bien. ¿Busco su aceptación? ¿Mi aceptación? ¿La de quién? Creí que había encontrado al hombre indicado. Ahora no estoy tan segura, porque no deja de lastimarme con su actitud y sus comentarios. Me estoy cansando. Me siento como que solo busca sacar provecho como del sexo. Solo de eso. Y quizás buscaría nuevamente a María o a Fabiola despues de mañana, porque no se que me dirá.
¿Que hice? Solo he intentado que esta relación funcione y él pone muros y muros y trabas para que pueda "defenderse" según él, porque me ve como amenaza.
Si no iba a intentarlo en verdad, ¿para que volvió conmigo? Ahora solo me tiene temerosa de lo que él quiera, de lo que él piense. Hago cosas para estar bien con él, pero solo ve las cosas malas que hice o llego a hacer como hablar con amigos, quedar en ir en grupo a algún lugar. Ya no salgo con amigos sola. Me da miedo a que lo vea mal y termine conmigo. Sé que es estúpido tener miedo de eso, pero para mi es, o era (ya no sé) la persona ideal.
Ahora solo quiero saber que tiene que decirme L mañana y no dejarme caer como la última vez. Ya no quiero sentirme como mosca pisada. No quiero sentirme rechazada nuevamente. Creo que nunca encontraré al indicado. Tal vez nunca lograré algo grande como una independencia, una familia, una casa... Una pareja con quien compartir mi futuro, mi vida. No sé. Quizás soy muy cursi, romántica. No sé. Me siento como humillada, porque casi creo que que me va a terminar porque lo orille a eso. Porque quería que se comprometiera más en esta relación y él no quería. ¿Qué buscaba? ¿Sexo? ¿Quizás esperar a sus "prospectos"? Sé que es paranoia mia, pero ¿y si es verdad? ¿Y si María o Fabiola ya no tienen novio? No quiero pensar en eso y esperar a ver lo que tiene que decirme, pero no puedo dejar de pensar porque me hace esto. Esperar. Es lo único que puedo hacer ahora. Esperar a mañana para saber que sucederá.
Estoy nerviosa. Estoy preguntándome que sucede entre L y yo.
Hoy regrese después de dos semanas de vacaciones en Vallarta. A L no le gusta la idea. Sigue con sus paranoias de que puedo hacer algo y lastimarlo. ¿Qué carajos puedo hacer cuando me siento tan bien con él? El asunto es que ayer en la noche me dijo que teníamos que hablar. Le pregunté si terminaría conmigo. Me dijo que prefería decirmelo de frente. ¿Qué hice?
Intento que esta relación funcione y él no hace nada más que molestarse por cosas que no pasan.
No he dado motivos para que se ponga celoso. O eso creo. Porque intento hacer las cosas bien. ¿Busco su aceptación? ¿Mi aceptación? ¿La de quién? Creí que había encontrado al hombre indicado. Ahora no estoy tan segura, porque no deja de lastimarme con su actitud y sus comentarios. Me estoy cansando. Me siento como que solo busca sacar provecho como del sexo. Solo de eso. Y quizás buscaría nuevamente a María o a Fabiola despues de mañana, porque no se que me dirá.
¿Que hice? Solo he intentado que esta relación funcione y él pone muros y muros y trabas para que pueda "defenderse" según él, porque me ve como amenaza.
Si no iba a intentarlo en verdad, ¿para que volvió conmigo? Ahora solo me tiene temerosa de lo que él quiera, de lo que él piense. Hago cosas para estar bien con él, pero solo ve las cosas malas que hice o llego a hacer como hablar con amigos, quedar en ir en grupo a algún lugar. Ya no salgo con amigos sola. Me da miedo a que lo vea mal y termine conmigo. Sé que es estúpido tener miedo de eso, pero para mi es, o era (ya no sé) la persona ideal.
Ahora solo quiero saber que tiene que decirme L mañana y no dejarme caer como la última vez. Ya no quiero sentirme como mosca pisada. No quiero sentirme rechazada nuevamente. Creo que nunca encontraré al indicado. Tal vez nunca lograré algo grande como una independencia, una familia, una casa... Una pareja con quien compartir mi futuro, mi vida. No sé. Quizás soy muy cursi, romántica. No sé. Me siento como humillada, porque casi creo que que me va a terminar porque lo orille a eso. Porque quería que se comprometiera más en esta relación y él no quería. ¿Qué buscaba? ¿Sexo? ¿Quizás esperar a sus "prospectos"? Sé que es paranoia mia, pero ¿y si es verdad? ¿Y si María o Fabiola ya no tienen novio? No quiero pensar en eso y esperar a ver lo que tiene que decirme, pero no puedo dejar de pensar porque me hace esto. Esperar. Es lo único que puedo hacer ahora. Esperar a mañana para saber que sucederá.
lunes, 23 de julio de 2018
4 de agosto 2012
L y yo discutimos ayer. Sigue con la inseguridad de que algún día lo vaya a engañar.
Me estoy cansando de esta situación. Me hace sentir que todo el esfuerzo y trabajo con mi psicólogo no han funcionado o en realidad no sirven.
Me molesta que se crea tan "perfecto", porque todos nos equivocamos, incluso él. Y cuando pide que se le diga que esta mal, no hay argumentos en el momento para refutarle. Empiezo a sentirme como con Alberto, como si fuera una tonta. Como que él siempre tiene la razón y debo hacer lo que él dice o quiere. Quisiera ya dejar de sentirme asi. También por las cosas que pasan en mi casa.
Mi mamá que sigue el paradigma de mi abuelita de no valorar los méritos de los demás. Solo lo que ella hace es importante. Solo lo que ella opine y piense esta bien. Para ella soy una exagerada, una floja irresponsable. Lo que sea. Sé que no lo soy. Me molesta que señale porque no se da cuenta que los otros dedos la señalan a ella.
De L pues siempre lo mismo. He pensado seriamente terminar, porque no es justo para ninguno de los dos estar con alguien en quien no confias y por el otro lado estar con alguien que no puede o no se da la oportunidad de amarte.
Ayer así me lo dijo L. No me ama. Incluso me dijo que estuvo interesado en volver con María. Ella no es mejor que yo. Y en estos momentos estoy muy dolida con L por haberme dicho eso. Yo ya le dije que con pollo fue un faje y ni siquiera estábamos juntos. Si, fue todo. No se llegó al sexo. No me interesa que hubiese hecho con María pero para mi es peor porque ya pensaba estar con alguien más en una relación seria. Eso. Exactamente a eso me referia yo de que se debe dar un tiempo de duelo. Pero que hiciera lo que se le pegara la gana a su pito. Los hombres piensan con él.
Luis es muy racional, si; pero no se hubiera entonces acostado conmigo el 14 de febrero y me hubiera hecho sentir basura, usada. Eso hizo y me dolio.
Ninguna de sus amigas es mejor que yo. Incluso él no es mejor ni peor que yo. Es muy inteligente. Cierto. Pero no le gusta el arte y solo se enfrasca en un tipo de música muy cerrado.
Me agrada que finalmente decidiera pedir consulta psicológica. Solo espero qe si vaya.
Me estoy cansando de esta situación. Me hace sentir que todo el esfuerzo y trabajo con mi psicólogo no han funcionado o en realidad no sirven.
Me molesta que se crea tan "perfecto", porque todos nos equivocamos, incluso él. Y cuando pide que se le diga que esta mal, no hay argumentos en el momento para refutarle. Empiezo a sentirme como con Alberto, como si fuera una tonta. Como que él siempre tiene la razón y debo hacer lo que él dice o quiere. Quisiera ya dejar de sentirme asi. También por las cosas que pasan en mi casa.
Mi mamá que sigue el paradigma de mi abuelita de no valorar los méritos de los demás. Solo lo que ella hace es importante. Solo lo que ella opine y piense esta bien. Para ella soy una exagerada, una floja irresponsable. Lo que sea. Sé que no lo soy. Me molesta que señale porque no se da cuenta que los otros dedos la señalan a ella.
De L pues siempre lo mismo. He pensado seriamente terminar, porque no es justo para ninguno de los dos estar con alguien en quien no confias y por el otro lado estar con alguien que no puede o no se da la oportunidad de amarte.
Ayer así me lo dijo L. No me ama. Incluso me dijo que estuvo interesado en volver con María. Ella no es mejor que yo. Y en estos momentos estoy muy dolida con L por haberme dicho eso. Yo ya le dije que con pollo fue un faje y ni siquiera estábamos juntos. Si, fue todo. No se llegó al sexo. No me interesa que hubiese hecho con María pero para mi es peor porque ya pensaba estar con alguien más en una relación seria. Eso. Exactamente a eso me referia yo de que se debe dar un tiempo de duelo. Pero que hiciera lo que se le pegara la gana a su pito. Los hombres piensan con él.
Luis es muy racional, si; pero no se hubiera entonces acostado conmigo el 14 de febrero y me hubiera hecho sentir basura, usada. Eso hizo y me dolio.
Ninguna de sus amigas es mejor que yo. Incluso él no es mejor ni peor que yo. Es muy inteligente. Cierto. Pero no le gusta el arte y solo se enfrasca en un tipo de música muy cerrado.
Me agrada que finalmente decidiera pedir consulta psicológica. Solo espero qe si vaya.
viernes, 20 de julio de 2018
21 de mayo 2012
21 de mayo 2012
El sábado pasado (19 de mayo) tuve mi clase de zancos de la cual dije saldría temprano ya que quería ver a L antes de tener que volver al trabajo y porque ese día iría él a un concierto que había estado esperando con ansias. Ese día no salieron muy bien las cosas porque me caí de los zancos y L se ofreció para recogerme. Cuando llegó por mi estaba molesto por el accidente. No le gustaba mi escuela.
No sé qué espera de mí o de todo esto. Estoy a dos semestres de terminar la carrera. No puedo dejarla así nada más. Y tampoco quisiera que nuestra relación terminara por cosas que para mi son insignificantes.
En ocasiones, tengo miedo de que me diga que fue un error volver y que termine conmigo.
Por otro lado, pienso en lo que me dijo Carlos, mi psicólogo: que debo disfrutar esta relación dure lo que dure y acepte lo que suceda. No me siento preparada para afrontar este tipo de cosas. Me siento a veces vulnerable.
Intento dar lo mejor pero siento que solo puedo entorpecer nuestro proceso. No sé lo que él quiere a ciencia cierta. Quiero ser más honesta con él, pero demuestra que no me cree y parece que no quiere hacerlo. Estoy actuando y no solo hablando. Tal como él quería, pero no lo quiere ver.
A pesar de todo, me trajo al seguro y ha estado todo el día conmigo. Lo cual es una "pérdida" de tiempo, tomando en cuenta que podría hacer otras cosas.
Sinceramente agradezco mucho estas atenciones que tiene hacia mi. Que se preocupe. Aunque obviamente se muestra nefasteado por la situación de esperar tanto, por mi escuela y demás. A pesar de todo, está aquí para apoyarme, que es lo que importa.
Han sido semanas duras. Agradables, con problemas, románticas, eróticas, con discusiones... Pero al fin y al cabo con él y por lo cual estamos trabajando para salvar nuestra relación. De verdad espero que esto funcione y podamos continuar mucho más tiempo. Y si no es así, por lo menos aprender a ser amigos.
miércoles, 18 de julio de 2018
2 de mayo 2012
2 de mayo 2012
Han pasado casi tres semanas desde que volví con L.
Las cosas han ido bien. Aunque en ocasiones tengo dudas sobre nosotros. Sé que él no se siente cómodo por mi escuela, por mi trabajo.
Tuvimos una pequeña discusión el sábado pasado (28 de abril) respecto a inseguridades.
Ese día me quedé a dormir en su casa aprovechando que sus papás se fueron de vacaciones llevandose a sus hermanos y dejándolo solo el fin de semana. Invitó a sus amigos y estuvieron jugando y bebiendo. Cuando fuimos a dormir, L ya estaba algo tomado. Hicimos el amor, dormimos desnudos. Cuando terminamos de hacerlo, él me decía que tenía miedo de que encontrara a alguien mejor que él. Me dijo que tenía envidia por ser tan sociable y que si lo dejara, sabía que encontraría a alguien pronto, pero que él se quedaría solo.
¿De que trataba? No comprendía su inseguridad. O si. Pero no me gustaría terminar con él, porque para mi es el hombre perfecto. O casi. Se que no le gusta bailar, ni cantar. Es ciertamente más introvertido, solitario. Pero me agrada eso de él. Si me gustaría que fuera más detallista de vez en cuando, pero al mismo tiempo me digo "¡Ey! Así te demuestra su cariño, y cuando llegan esos pequeños o grandes detalles son increíblemente maravillosos porque los disfrutas más que si te dijera todos los días cosas melosas o te diera algo a cada rato.
Es lo que lo hace especial y por lo cual lo amo. Y temo que encuentre él a alguien más afín a él. Alguien que le guste más o con quien le agrade compartir. Me refiero a que, vaya, ni siquiera me puede considerar su amiga.
Creo que es más fácil que se desenvuelva con otras personas que conmigo. ¡Es justo! A algunos los conoce de más tiempo atrás y se han ganado su confianza. En cambio yo. Solo lo he lastimado. Se ha sentido humillado por mi culpa aún cuando no ha sido mi intención. Lo comprendo. Pero eso no quita que me sienta algo, un tanto menospreciada. No se si lo merezco. Me siento a veces perdida y sin ánimos. Mi filosofía cambia constantemente, como un tragamonedas, una ruleta, no lo sé.
En ocasiones pasa por mi mente qué habría pasado si mi plan con las pastillas hubiera funcionado. Luego me doy cuenta de mi egoísmo y estupidez. ¿Cuántas personas no me habrían llorado? ¿Cuántas cosas habría dejado inconclusas? ¿Cuántas lágrimas me merecía, o reclamos o tristezas? Nunca lo sabré. Y quizás nunca lo sabría.
Tengo tantos remolinos en mi cabeza que no me permiten ver con claridad mis pensamientos. Sé que quiero una vida, un futuro junto a L. Me quiero deshacer de mis inseguridades, de mi depresión, de mis malos hábitos. Quiero cambiar para ser una mejor persona y estar bien conmigo misma y, por ende, también con L. Quiero ofrecerle algo bueno. Algo que yo también quiero.
Han pasado casi tres semanas desde que volví con L.
Las cosas han ido bien. Aunque en ocasiones tengo dudas sobre nosotros. Sé que él no se siente cómodo por mi escuela, por mi trabajo.
Tuvimos una pequeña discusión el sábado pasado (28 de abril) respecto a inseguridades.
Ese día me quedé a dormir en su casa aprovechando que sus papás se fueron de vacaciones llevandose a sus hermanos y dejándolo solo el fin de semana. Invitó a sus amigos y estuvieron jugando y bebiendo. Cuando fuimos a dormir, L ya estaba algo tomado. Hicimos el amor, dormimos desnudos. Cuando terminamos de hacerlo, él me decía que tenía miedo de que encontrara a alguien mejor que él. Me dijo que tenía envidia por ser tan sociable y que si lo dejara, sabía que encontraría a alguien pronto, pero que él se quedaría solo.
¿De que trataba? No comprendía su inseguridad. O si. Pero no me gustaría terminar con él, porque para mi es el hombre perfecto. O casi. Se que no le gusta bailar, ni cantar. Es ciertamente más introvertido, solitario. Pero me agrada eso de él. Si me gustaría que fuera más detallista de vez en cuando, pero al mismo tiempo me digo "¡Ey! Así te demuestra su cariño, y cuando llegan esos pequeños o grandes detalles son increíblemente maravillosos porque los disfrutas más que si te dijera todos los días cosas melosas o te diera algo a cada rato.
Es lo que lo hace especial y por lo cual lo amo. Y temo que encuentre él a alguien más afín a él. Alguien que le guste más o con quien le agrade compartir. Me refiero a que, vaya, ni siquiera me puede considerar su amiga.
Creo que es más fácil que se desenvuelva con otras personas que conmigo. ¡Es justo! A algunos los conoce de más tiempo atrás y se han ganado su confianza. En cambio yo. Solo lo he lastimado. Se ha sentido humillado por mi culpa aún cuando no ha sido mi intención. Lo comprendo. Pero eso no quita que me sienta algo, un tanto menospreciada. No se si lo merezco. Me siento a veces perdida y sin ánimos. Mi filosofía cambia constantemente, como un tragamonedas, una ruleta, no lo sé.
En ocasiones pasa por mi mente qué habría pasado si mi plan con las pastillas hubiera funcionado. Luego me doy cuenta de mi egoísmo y estupidez. ¿Cuántas personas no me habrían llorado? ¿Cuántas cosas habría dejado inconclusas? ¿Cuántas lágrimas me merecía, o reclamos o tristezas? Nunca lo sabré. Y quizás nunca lo sabría.
Tengo tantos remolinos en mi cabeza que no me permiten ver con claridad mis pensamientos. Sé que quiero una vida, un futuro junto a L. Me quiero deshacer de mis inseguridades, de mi depresión, de mis malos hábitos. Quiero cambiar para ser una mejor persona y estar bien conmigo misma y, por ende, también con L. Quiero ofrecerle algo bueno. Algo que yo también quiero.
El inicio del final
17 de abril de 2012
Espacio personal:
Aquí escribiré lo que siento, lo que pienso y digo dia a dia y crea que tiene un peso importante.
Primero que nada, regresaré al viernes 13 de abril del 2012. Ese día, L y yo volvimos a salir. Fuimos a bobear a la gran plaza y hablamos respecto a su viaje a México y otras cosas. Nos divertimos platicando.
Aún así, yo tenía unas ganas enormes de abrazarlo, de besarlo, de decirle que lo amo y que quiero estar con él. Intenté guardar mi distancia, pues él ya me había dicho que ya no le interesaba. Una parte de mi estaba disgustada, triste, decepcionada, y por otro lado, algo en mi decia que todavia tenia una esperanza. Tenía fé en algo.
Días antes, L me había dicho que tenía dos prospectos. Fabiola y María, su ex novia. Por supuesto, yo ya sabía. No tenía por qué molestarme, pero me afectó emocionalmente creandome imágenes erróneas, paranoicas respecto a mi realidad.
Ese viernes, le pedí llegar a un parque. Muchas veces tenemos el deseo desesperado de hacer algo para sentirnos bien. Saber que él ya no "sentía" nada por mi, o el hecho de escucharlo de su boca fue algo sumamente cruel para mi. Me exigia buscar consuelo, energía, algo para tranquilizarme. Llegamos al parque de tabachines e inmediatamente me bajé y corrí hacia un árbol para abrazarlo. La energía que me transmitió o me quitó ayudó bastante a que me tranquilizara y pensara claramente. Volvimos al auto, me senté y él (L) me preguntó si podía abrazarme. No contesté. Se levantó y me asió hacia sí y me estrechó entre sus brazos, contra su pecho, y me dio tranquilidad.
Es difícil amar a alguien que te rechaza. Pero él me decía algo y luego se contradecía con sus acciones. Nos sentamos dentro del auto como solíamos hacerlo cuando éramos novios: él en el asiento del conductor, y yo recargada en él como si abrazara a un niño pequeño. Nos besamos, y le hice saber que me sentía mal por la situación, ya que no se me hacia justo que jugaramos con nuestros sentimientos. Le dije que no sería bueno volver a verlo hasta que tomara él la decisión de volver conmigo. ¿Amenaza? ¿Berrinche? ¿Advertencia? ¿Qué buscaba con ello? Simplemente no lastimarme más, y verlo como solo amigo me era imposible. Me dijo que lo hablaríamos después y accedí.
Esa noche, por msn, coqueteamos y tuvimos cibersexo. Quedamos en vernos al día siguiente para ir a un motel. Me arreglé especialmente para él. Nos desvestimos lentamente. Había pasión, deseo, sensualidad en el ambiente. Me atrevería a decir que incluso había amor. Nos besabamos. Nos acariciabamos. Recorríamos cada centímetro de nuestros cuerpos con los labios, con las yemas de los dedos, con las manos, con los ojos, con el aliento, con la lengua. Me tendió en la cama y me besó suavemente el abdomen, las piernas y por último mi sexo. Me ofreció placer. Exquisito placer que me hacía retorcerme y gemir intensamente.
Nuevamente me besó. Lo recosté en la cama e imité sus movimientos de besarme el cuello, el pecho, abdomen... le retire los pantalones y boxers y besé suavemente entre sus piernas, subiendo hasta su miembro y acariciándolo con los labios y por último introduciendolo en mi boca, succionando y masajeando con la lengua. Lo miraba a los ojos. Sentía placer con lo que le hacía.
Después, me jaló un poco hacia sí y me monté en él. Nuestros movimientos se sincronizaron y nos escuchábamos jadear mutuamente.
Tanto era nuestro éxtasis que no nos dimos cuenta hasta tarde que me acababa de llegar la regla. Continuamos un momento, pero lo dejamos porque ya era mucha la sangre, así que fuimos a ducharnos.
Me sentí mal. Primero por mi regla (¡Buen momento para llegar, cabrona!), y también porque me sentía utilizada. Quería saber, ¿qué era? ¿Estúpida? ¿Solo un objeto para bajarse la calentura? ¿Un juego? Me sentía mal conmigo por dejarme llevar así por mis sentimientos. Lloré. Él me consoló abrazándome y diciendo que todo estaba bien. Le dije lo que sentía, lo que pensaba. Hablamos. Nos metimos al jacuzzi y nos abrazamos. A pesar de las cosas "malas", la pasamos muy bien.
Al día siguiente le llamé para saber si nos veríamos. Me dijo que no y luego cambió de parecer y me pidió si podía pasar a su casa. Lo hice. Fuimos a un parque cercano y hablamos de tonterías.
Finalmente me preguntó: "¿Qué decidiste sobre nosotros?"
Respiré hondo. Había llegado el momento de la verdad. De MI verdad.
Le dije que ese día, domingo 15 de abril de 2012, sería el último día que nos veríamos hasta que él decidiera volver conmigo.
Nos miramos. Desvió los ojos y pensó un instante. Me dijo después de unos momentos que sus condiciones eran: seguir con mi tratamiento psicológico y psiquiátrico, y que debía accionar, más que hablar, y hacer las cosas bien. Que siguiendo eso, él estaba totalmente dispuesto.
Lo miré un instante. Incrédula, confusa, algo alegre. Le pregunté: "¿Estás diciendo que volvamos?" Me respondió que quería darnos otra oportunidad. Lo besé y abracé, emocionada, feliz. Quería llorar de la emoción. Creo que lo hice, no lo recuerdo, pero se que me sentía agradecida con el karma, con la vida, con él, conmigo misma por darme la oportunidad de intentarlo nuevamente con esta persona tan maravillosa que ahora se encuentra a mi lado.
Creo que es bueno obrar bien. Te engrandeces espiritualmente y te haces mejor persona. Te abres puertas, senderos que son más agradables si los intentas cruzar a pesar de las adversidades. En estos momentos me siento con fé, con amor por la vida. Con ganas de continuar creciendo como persona y de hacer las cosas bien.
Espacio personal:
Aquí escribiré lo que siento, lo que pienso y digo dia a dia y crea que tiene un peso importante.
Primero que nada, regresaré al viernes 13 de abril del 2012. Ese día, L y yo volvimos a salir. Fuimos a bobear a la gran plaza y hablamos respecto a su viaje a México y otras cosas. Nos divertimos platicando.
Aún así, yo tenía unas ganas enormes de abrazarlo, de besarlo, de decirle que lo amo y que quiero estar con él. Intenté guardar mi distancia, pues él ya me había dicho que ya no le interesaba. Una parte de mi estaba disgustada, triste, decepcionada, y por otro lado, algo en mi decia que todavia tenia una esperanza. Tenía fé en algo.
Días antes, L me había dicho que tenía dos prospectos. Fabiola y María, su ex novia. Por supuesto, yo ya sabía. No tenía por qué molestarme, pero me afectó emocionalmente creandome imágenes erróneas, paranoicas respecto a mi realidad.
Ese viernes, le pedí llegar a un parque. Muchas veces tenemos el deseo desesperado de hacer algo para sentirnos bien. Saber que él ya no "sentía" nada por mi, o el hecho de escucharlo de su boca fue algo sumamente cruel para mi. Me exigia buscar consuelo, energía, algo para tranquilizarme. Llegamos al parque de tabachines e inmediatamente me bajé y corrí hacia un árbol para abrazarlo. La energía que me transmitió o me quitó ayudó bastante a que me tranquilizara y pensara claramente. Volvimos al auto, me senté y él (L) me preguntó si podía abrazarme. No contesté. Se levantó y me asió hacia sí y me estrechó entre sus brazos, contra su pecho, y me dio tranquilidad.
Es difícil amar a alguien que te rechaza. Pero él me decía algo y luego se contradecía con sus acciones. Nos sentamos dentro del auto como solíamos hacerlo cuando éramos novios: él en el asiento del conductor, y yo recargada en él como si abrazara a un niño pequeño. Nos besamos, y le hice saber que me sentía mal por la situación, ya que no se me hacia justo que jugaramos con nuestros sentimientos. Le dije que no sería bueno volver a verlo hasta que tomara él la decisión de volver conmigo. ¿Amenaza? ¿Berrinche? ¿Advertencia? ¿Qué buscaba con ello? Simplemente no lastimarme más, y verlo como solo amigo me era imposible. Me dijo que lo hablaríamos después y accedí.
Esa noche, por msn, coqueteamos y tuvimos cibersexo. Quedamos en vernos al día siguiente para ir a un motel. Me arreglé especialmente para él. Nos desvestimos lentamente. Había pasión, deseo, sensualidad en el ambiente. Me atrevería a decir que incluso había amor. Nos besabamos. Nos acariciabamos. Recorríamos cada centímetro de nuestros cuerpos con los labios, con las yemas de los dedos, con las manos, con los ojos, con el aliento, con la lengua. Me tendió en la cama y me besó suavemente el abdomen, las piernas y por último mi sexo. Me ofreció placer. Exquisito placer que me hacía retorcerme y gemir intensamente.
Nuevamente me besó. Lo recosté en la cama e imité sus movimientos de besarme el cuello, el pecho, abdomen... le retire los pantalones y boxers y besé suavemente entre sus piernas, subiendo hasta su miembro y acariciándolo con los labios y por último introduciendolo en mi boca, succionando y masajeando con la lengua. Lo miraba a los ojos. Sentía placer con lo que le hacía.
Después, me jaló un poco hacia sí y me monté en él. Nuestros movimientos se sincronizaron y nos escuchábamos jadear mutuamente.
Tanto era nuestro éxtasis que no nos dimos cuenta hasta tarde que me acababa de llegar la regla. Continuamos un momento, pero lo dejamos porque ya era mucha la sangre, así que fuimos a ducharnos.
Me sentí mal. Primero por mi regla (¡Buen momento para llegar, cabrona!), y también porque me sentía utilizada. Quería saber, ¿qué era? ¿Estúpida? ¿Solo un objeto para bajarse la calentura? ¿Un juego? Me sentía mal conmigo por dejarme llevar así por mis sentimientos. Lloré. Él me consoló abrazándome y diciendo que todo estaba bien. Le dije lo que sentía, lo que pensaba. Hablamos. Nos metimos al jacuzzi y nos abrazamos. A pesar de las cosas "malas", la pasamos muy bien.
Al día siguiente le llamé para saber si nos veríamos. Me dijo que no y luego cambió de parecer y me pidió si podía pasar a su casa. Lo hice. Fuimos a un parque cercano y hablamos de tonterías.
Finalmente me preguntó: "¿Qué decidiste sobre nosotros?"
Respiré hondo. Había llegado el momento de la verdad. De MI verdad.
Le dije que ese día, domingo 15 de abril de 2012, sería el último día que nos veríamos hasta que él decidiera volver conmigo.
Nos miramos. Desvió los ojos y pensó un instante. Me dijo después de unos momentos que sus condiciones eran: seguir con mi tratamiento psicológico y psiquiátrico, y que debía accionar, más que hablar, y hacer las cosas bien. Que siguiendo eso, él estaba totalmente dispuesto.
Lo miré un instante. Incrédula, confusa, algo alegre. Le pregunté: "¿Estás diciendo que volvamos?" Me respondió que quería darnos otra oportunidad. Lo besé y abracé, emocionada, feliz. Quería llorar de la emoción. Creo que lo hice, no lo recuerdo, pero se que me sentía agradecida con el karma, con la vida, con él, conmigo misma por darme la oportunidad de intentarlo nuevamente con esta persona tan maravillosa que ahora se encuentra a mi lado.
Creo que es bueno obrar bien. Te engrandeces espiritualmente y te haces mejor persona. Te abres puertas, senderos que son más agradables si los intentas cruzar a pesar de las adversidades. En estos momentos me siento con fé, con amor por la vida. Con ganas de continuar creciendo como persona y de hacer las cosas bien.
Introducción
Soy una chica normal. Con aspiraciones y sueños que me encantaría hacer realidad.
Como todo ser humano tengo mis virtudes y mis defectos, y creo que el más grande de ellos es un demonio que vengo cargando desde hace ya casi cinco años: sigo enamorada perdidamente de mi ex.
Es ridículo, ¿no lo creen? Que mi duelo continúa aún después de tanto tiempo.
A veces he pensado que quizás me duela tanto porque en verdad es el amor de mi vida y otras tantas porque lo he idealizado tanto que me creé una utopía a su lado que me hubiera gustado vivir.
Pero sé que todo terminó y yo aún sigo aferrada de alguna manera a amarlo.
He pensado cómo sacarlo de mi mente tantas veces que me descubrí presa de la inconsciencia que tratando de olvidarlo solo me hacía recordarlo más y más.
Es horrible porque lo he stalkeado tantas veces y me he lastimado tantas otras al saber que está feliz con alguien más y una parte de mi repite una y otra vez "¡Excelente! Él ahora es feliz." Y esa otra parte mía que no para de llorar y replicar; "si, lo es. Pero no conmigo". ¿Que puedo decir? Soy esa chica normal que trata de vivir su vida y seguir adelante a pesar de un corazón roto.
A veces ya hasta me burlo de esta situación porque en verdad sé que es ridículo querer volver con alguien que me lastimó muchas veces y a quien yo herí otras tantas. Quizás hasta podría hacer un stand up con toda esta situación. Pero no me adelanto. Primero un blog. Un espacio donde recuerde esas cosas hermosas que vivimos y las terribles que fueron destruyendo la relación.
Debo advertir que habrá cosas de las que no me siento orgullosa y otras que podrían ser algo intensas y no gratas para quien lea esto. También me gustaría respetar la privacidad de esa persona (aunque creo que no llegará a leer esto) por lo que solo lo nombraré como L (aunque suene a nombre de personaje de anime).
Aunque la mayoría será una transcripción de mi diario, compartiré también aquella vez que en mi opinión fue que la relación se fue a la mierda y cómo la ví caer y hundirse más y más, lentamente justo frente a mis ojos.
¿Cómo es que dos personas que se amaban tanto tuvieron que tomar caminos diferentes? ¿Cómo es que él, a quien le dí toda mi alma, todo mi corazón pudo romperlo tan fácilmente? Bueno. En este blog estará descrito exactamente como lo viví. Y será muy preciso puesto que plasmaré las palabras que de puño y letra escribí a modo de diario después de que decidimos volver la primera vez (si. Hubo más de una vez). ¿Están listos? Porque yo estoy lista para recordar y (quien sabe) quizás sanar de una vez por todas ese dolor que dejó su partida.
¡Adelante!
Como todo ser humano tengo mis virtudes y mis defectos, y creo que el más grande de ellos es un demonio que vengo cargando desde hace ya casi cinco años: sigo enamorada perdidamente de mi ex.
Es ridículo, ¿no lo creen? Que mi duelo continúa aún después de tanto tiempo.
A veces he pensado que quizás me duela tanto porque en verdad es el amor de mi vida y otras tantas porque lo he idealizado tanto que me creé una utopía a su lado que me hubiera gustado vivir.
Pero sé que todo terminó y yo aún sigo aferrada de alguna manera a amarlo.
He pensado cómo sacarlo de mi mente tantas veces que me descubrí presa de la inconsciencia que tratando de olvidarlo solo me hacía recordarlo más y más.
Es horrible porque lo he stalkeado tantas veces y me he lastimado tantas otras al saber que está feliz con alguien más y una parte de mi repite una y otra vez "¡Excelente! Él ahora es feliz." Y esa otra parte mía que no para de llorar y replicar; "si, lo es. Pero no conmigo". ¿Que puedo decir? Soy esa chica normal que trata de vivir su vida y seguir adelante a pesar de un corazón roto.
A veces ya hasta me burlo de esta situación porque en verdad sé que es ridículo querer volver con alguien que me lastimó muchas veces y a quien yo herí otras tantas. Quizás hasta podría hacer un stand up con toda esta situación. Pero no me adelanto. Primero un blog. Un espacio donde recuerde esas cosas hermosas que vivimos y las terribles que fueron destruyendo la relación.
Debo advertir que habrá cosas de las que no me siento orgullosa y otras que podrían ser algo intensas y no gratas para quien lea esto. También me gustaría respetar la privacidad de esa persona (aunque creo que no llegará a leer esto) por lo que solo lo nombraré como L (aunque suene a nombre de personaje de anime).
Aunque la mayoría será una transcripción de mi diario, compartiré también aquella vez que en mi opinión fue que la relación se fue a la mierda y cómo la ví caer y hundirse más y más, lentamente justo frente a mis ojos.
¿Cómo es que dos personas que se amaban tanto tuvieron que tomar caminos diferentes? ¿Cómo es que él, a quien le dí toda mi alma, todo mi corazón pudo romperlo tan fácilmente? Bueno. En este blog estará descrito exactamente como lo viví. Y será muy preciso puesto que plasmaré las palabras que de puño y letra escribí a modo de diario después de que decidimos volver la primera vez (si. Hubo más de una vez). ¿Están listos? Porque yo estoy lista para recordar y (quien sabe) quizás sanar de una vez por todas ese dolor que dejó su partida.
¡Adelante!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)